martes, 28 de octubre de 2008

Invertir en el Perú es seguro. Publicado en el diario El Peruano, de Lima-Perú, el 26 de Octubre de 2008

RECONOCIMIENTO DE PRESTIGIOSA EMPRESA INTERNACIONAL
Invertir en el Perú es seguro



Ricardo Sánchez-Serra (*)



El presidente de la República, Alan García Pérez, participó recientemente de la ceremonia de inicio de las operaciones del lote 56 y la ampliación de la planta de fraccionamiento de líquidos de gas natural de Camisea, en Pisco. El importante Consorcio Camisea invirtió 872 millones de dólares durante los últimos cuatro años.
Uno de los invitados para participar en ese evento fue Mohamed Meziane, presidente de la empresa estatal argelina Sonatrach –integrante del citado consorcio–, quien viajó más de 12 mil kilómetros y mostró su interés en seguir invirtiendo en nuestra patria.

Meziane señaló que su empresa –que va invirtiendo en Camisea más de 300 millones de dólares– vio en el Perú estabilidad económica, reglas jurídicas, apertura y reformas claras. “El capital es muy sensible; cuando no hay estabilidad, no hay inversión”, dijo. Luego, añadió “que el proyecto Camisea es un éxito y una buena ocasión que abre otras oportunidades”.

Cabe mencionar que Sonatrach invierte 1,500 millones de dólares anualmente fuera de Argelia.

Estas declaraciones son muy importantes para el país, porque a pesar de la crisis financiera mundial, una compañía no solo muestra el interés de continuar invirtiendo, sino que tienen más relevancia puesto que provienen del presidente de una empresa, que es la primera productora de hidrocarburos en el continente africano y ocupa el duodécimo lugar entre las empresas petroleras en todo el mundo. Es el segundo mayor exportador de gas GNL y GLP. Además, con respecto a la protección del medio ambiente, tiene un presupuesto para cinco años de 1.5 mil millones de dólares y para 2012, según Meziane, no habrá más gas quemado.

Hay que destacar, asimismo, que esta empresa y el Gobierno de Argelia donaron más de un millón de dólares a los damnificados del terremoto que azotó Pisco, en agosto de 2007, y su filial en el Perú ayuda en materia de capacitación en labores agrícolas y, sobre todo, para la producción de café y en la educación. Sus actividades de apoyo social se centran, igualmente, hacia la capacitación de los jóvenes en las zonas más pobres para permitir desarrollar actividades permanentes.