martes, 19 de mayo de 2009

Fray Melchor Talamantes, homenaje a un héroe olvidado



Publicado en el diario La Razón de Lima-Perú, el 19 de mayo de 2009
El Látigo del Rufus


Ricardo Sánchez-Serra (*)

Recientemente asistí a un homenaje a Fray Melchor Talamantes y Baeza conmemorativo del bicentenario de su fallecimiento. La ceremonia, que se realizó en el parque que lleva su nombre en San Isidro, fue organizada por la Embajada de México, la Orden de la Merced en el Perú y la Municipalidad de San Isidro, que remodeló el parque y develó un busto en su honor.
Se trata de un peruano –nacido en Lima en 1765- que fue prócer de la independencia de México. Uno más cuya memoria es ignorada, por eso valga la oportunidad de mencionar que el Gobierno peruano debe convocar a los historiadores más connotados y reescribir los libros de historia, incluyendo además la notable participación, por ejemplo de la Madre Hermasia Paget –superiora del Colegio Belén- en la salvación de Lima –durante la infame ocupación chilena- y se destaque aún más la intervención del almirante francés Bergasse Du Petit Thouars, entre tantos otros. Pero no sólo es aprender de ellos, sino también asimilar las lecciones de la historia, para repetir las grandes epopeyas y no recaer en los errores, como el de la inercia peruana frente al gigantesco y desproporcionado armamentismo chileno.

Conforme anotó el historiador peruano Teodoro Hampe, Fray Melchor, teólogo y filósofo, tomó a los 14 años el hábito de la Real y Militar Orden de Nuestra Señora de la Merced. En 1798 pidió ser trasladado a España y al viajar vía México tuvo que quedarse allí por la guerra entre Inglaterra y el país ibérico. Se conectó con la intelectualidad y destacó por su erudición y dotes oratorias. El virrey de Nueva España (México), José de Iturrigaray, le encomendó la misión de recopilar información y documentación sobre las provincias de Luisiana y Texas, que determinarían sus límites.

Luego de la invasión francesa de Napoleón Bonaparte a España, Talamantes propone la formación de una Junta Nacional independiente de Madrid, que estaría dirigida por el propio virrey, pero los españoles residentes aprehendieron a Iturrigaray y a Talamantes, entre otros libertarios, encontrando en su casa los Apuntes para el Plan de Independencia, primeras disposiciones para mantener a este Reino independiente de la dominación francesa y la creación de un Congreso Nacional del Reino de la Nueva España, textos que fueron considerados conspiradores.

Lo acusaron de 120 cargos, no obstante a pesar de su brillante defensa, fue sentenciado a la pena máxima. Su confinamiento fue de una crueldad absoluta. Murió de fiebre amarilla el 9 de mayo de 1809, a los 44 años de edad.

En el referido homenaje el alcalde de San Isidro, Antonio Meier, dijo que es un héroe que debe ser revalorado y destacó las enseñanzas que dejó el mártir de la independencia mexicana y que valen hasta nuestros días, como es la franqueza de sostener sus ideas hasta el final sin importar las consecuencias, siendo un valor que debe ser imitado.

*Periodista. Miembro de la Asociación de Prensa Extranjera

Email: sanchez-serra9416@hotmail.com
Blog: http://rsanchezserra.blogspot.com