viernes, 28 de agosto de 2009

Debate en Uruguay: ¿Adopción de niños por parte de parejas homosexuales?

Publicado en el diario La Razón, de Lima-Perú, el 28 de agosto de 2009
El Látigo del Rufus

Ricardo Sánchez-Serra*

Los uruguayos se encuentran en un encarnizado debate sobre la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. Nadie entiende por qué el Parlamento de ese país pretende contra viento y marea, con inusual apuro, imponer esa posibilidad legal, mientras -según la última encuesta- el 95 por ciento de la población se opone.
No se puede legislar contra la naturaleza, no se puede ir contra la naturaleza. No se puede trastocar el orden natural. El matrimonio es hombre-mujer. La familia es la célula básica de la sociedad y en ella están incluidos los hijos, a quienes no se les puede sacar de su entorno natural. La adopción de niños por parte de los homosexuales, es pensar egoístamente y no preocuparse que el niño es el centro, el interés superior.

Pensemos por un momento cómo viviría un niño en el seno de una unión homosexual, que en promedio dura de dos a tres años. ¿Quién es el padre? ¿Quién es la madre? ¿El niño estará preparado emocionalmente para enfrentarse a prejuicios, discriminaciones e hipotéticamente burlas? ¿Se confundirá en su identidad sexual? ¿Se puede asegurar que su desarrollo psicológico será normal?

La Iglesia católica de Uruguay señaló enfáticamente que “aceptar la adopción de niños por parejas homosexuales es ir contra la misma naturaleza humana, y consiguientemente es ir contra los derechos fundamentales del ser humano en cuanto persona. Los niños no necesitan sólo alimento y cariño, sino, especialmente, formación y proyección como personas en una familia natural”.

Es seguro que esta iniciativa, que viola los derechos del niño, le reventará en la cara al Frente Amplio a puertas de las elecciones presidenciales de octubre próximo, en las que el carismático mandatario Tabaré Vázquez no irá a la reelección y en su reemplazo postulará un ex jefe guerrillero tupamaro, José Mujica, quien enfrentará al ex presidente Luis Alberto Lacalle.

Uruguay no puede tener la deshonrosa jactancia de ser el primer país en Latinoamérica que apruebe esa posibilidad legal, una más luego de la aprobación del matrimonio homosexual. El Frente Amplio debería seguir a su líder (Tabaré), en ejemplo de moral y ética, cuando vetó la legalización del aborto, otra iniciativa de aberración, de esas que aparecen cuando una nación está debilitada espiritualmente y va perdiendo valores.

(*) Periodista. Miembro de la Asociación de Prensa Extranjera.

Email: sanchez-serra9416@hotmail.com
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