martes, 13 de julio de 2010

Cartas abiertas de colombianos a Ingrid Betancourt

Ingrid:

Difícilmente podría encabezar esta carta con un “respetada” o “apreciada”, dado que su condición actual frente a los colombianos no da para tanta diplomacia.
Bien complicado es para una ciudadana normal como yo, digerir sin indigestarse su última gran idea que tiene convulsionada, indignada y asqueada a la opinión pública. Me encantaría realmente poder hablarle de frente y expresarle la profunda antipatía que millones de colombianos estamos sintiendo por usted. Pero gracias a internet, estoy absolutamente segura de que terminará leyéndome, quizá en la intimidad de su habitación o tal vez frente a sus igualmente desvergonzadas madre y hermana.
Quiero decirle que no solamente estamos viéndola como el ícono del cinismo y la desfachatez si no también como la prueba fehaciente de que su oportunismo no tiene límites y de que la vergüenza no es una palabra que usted conozca en ningún idioma. Y, una vez más, como en ese febrero de 2.002, usted se equivocó. Si señora, se equivocó de cabo a rabo, porque los colombianos unidos hemos demostrado que no nos arredramos ante ningún tipo de delincuencia. Y usted es una vulgar delincuente oportunista. Más chanchullera terminó siendo que sus captores. Por lo menos con esos terroristas sabemos a qué atenernos, pero no hay nada peor que la condición subterránea de quien aparenta decencia y es solamente un vulgar y desvergonzado ladrón.
Que usted necesite plata es una cosa y otra bien distinta es que quiera arrebatársela al más pendejo. Demandar al Estado colombiano por su secuestro y sus consecuencias es algo que solamente cabe en su cabeza y en la de las dos hienas femeninas que la acolitan. De dónde sacó usted que los impuestos que pagamos los colombianos deben ir a su cuenta bancaria en retribución por su irresponsabilidad y sus ansias de protagonismo? ¿Cómo llegó usted a la conclusión de que la gratitud por un rescate que usted calificó como “perfecto” es traicionando a un país que marchó por usted y lloró de alegría el día en que el Ejército Nacional de Colombia la trajo a la libertad sin haber disparado un solo tiro? Dígale a su mami que es mejor quedar mal que quedar peor y que así quietecitas como estaban en Francia, era mejor. A los colombianos ya se nos estaba olvidando el show de odio y de mentiras que ella montó contra Colombia a causa de su absurda terquedad. También se nos estaba olvidando que fue usted misma quien propició su secuestro, empeñándose en ir a donde las fuerzas de seguridad le advirtieron no ir.
Su afrancesado talante no nos convenció nunca, Ingrid. Usted fue colombiana hasta que le convino y se convirtió en ciudadana francesa para que su familia pudiera denigrar de Colombia y su gobierno hasta el cansancio. No se nos olvida que rajaron de todo el mundo menos de los que la secuestraron. No se nos olvida que agradecieron a Chávez, Correa y Kirchner y lánguidamente a Uribe que fue el promotor de su libertad.
Por qué no demanda a su mami por esos genes tan torcidos que le dio? Por qué no demanda a Chávez por no haber intercedido en su favor frente a sus cómplices? ¿Por qué no demanda a Alfonso Cano, Iván Márquez y al Mono Jojoy? ¿Por qué carajos quiere mandarnos la mano al bolsillo de la manera más cínica y grotesca?
El sentimiento general de repudio es tal que en este momento desearíamos que usted jamás hubiera sido rescatada, porque si a alguien corresponde indemnizar por el sufrimiento de muchos es a USTED, descarada desagradecida.
En Francia le comen cuento. Usted se los tramó con “La Rabia en el Corazón”, que es la misma que estamos sintiendo al ver la manera como quiere asaltarnos. Su mamita los convenció de que usted era LA supercandidata presidencial, cuando en realidad su popularidad aquí valía menos que tres centavos. Su familia popularizó su secuestro en Europa poniendo a la comunidad internacional en contra de Colombia como si el Estado la hubiera raptado y callaron tímidamente la rampante verdad de que las FARC eran quienes se la habían trasteado, poniendo en absoluta responsabilidad del gobierno colombiano su libertad.
Calificativos para gentuza como usted hay muchos Ingrid, pero usted es la perfecta bruja arpía, capaz de pasar por encima de quien sea para lograr lo que quiere. Y lo que quiere es platica, de nuestro trabajo. ¡A ver!
A mi me importa un carajo lo que usted haga en Francia. Si la mantiene Sarkozy, si vende un libro o si se levanta un amante millonario. Poca falta le hace usted a Colombia, pero si se viene lanza en ristre a atracarnos, se estrelló contra el mundo otra vez, porque ese robo no lo vamos a permitir.
Sus pretensiones siempre van más allá de lo que la decencia permite, Ingrid. Qué hipocresía tan teatral la de sus declaraciones en el reciente aniversario de su rescate. Qué caradura. Visto está, lo que se hereda no se hurta, hijas de tigre salen pintadas, la perversión de su mamá elevada a la n potencia en usted. Ladronas desagradecidas.
Lleve la vida que le de la gana en París, pero no con nuestra plata, esquílmesela a otros, levántesela trabajando o como prefiera, pero ese zarpazo que le acaba de mandar a la Nación, no va a prosperar, a menos que la justicia de este país termine por demostrarnos categóricamente que es la más injusta del mundo.

Maritza Castrillon Silva
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INGRID 2
CARTA A INGRID BETANCOURT

(Carta enviada por un ex-soldado de Colombia que en cumplimiento de su deber perdió ambas piernas y que ya ha sido re-enviada a mas de 100.127 personas en Colombia, si usted es afín a lo que la carta dice, hágala llegar a más personas para que reflexionen sobre personas que son capaces de vender sus ideales, su patria y hasta su moral tan solo por conseguir sus propios intereses, sin importar a quien deben hacerle daño)
TEXTO:
Señora Betancourt:
Me dirijo a usted con la idea ilusa de que en algún momento a través de alguien importante Ud. reciba esta carta… para decirle que sí, que nos alegramos mucho por su rescate y vi a mi esposa llorar como una niña al ver a su señora madre rodilla en tierra rezando y dando gracias a Dios por su libertad, se le vale, se le acepta y se le felicita… de corazón…
Lo que no le acepto ni a usted ni a su familia son esas ínfulas de ciudadanos de mejor categoría, las ínfulas de europeos, producto del fortuito matrimonio suyo con el señor francés ese, de no ser por eso, usted sería una colombiana más, igual a la señora madre del Capitán Guevara… si, la madre de ese mismo mártir de nuestra patria que se murió secuestrado en la selva, condenado por cumplir con su deber, esa noble señora a la que le toca subirse a un bus urbano exponiéndose a que la apuñalen por robarle el marco de la fotografía de su hijo muerto y que sigue secuestrado… nunca le devolvieron su cuerpo
Sabemos que usted era secuestrada estrato 9, no producto de su importancia política, que con los meses fue decayendo, usted era una secuestrada estrato 9 gracias a Francia y gracias a todas las gestiones que su señora madre hizo con ese país y las bajezas que dijo de este.
Francia no le salvó la vida, usted fue salvada por un pequeño grupo de “patirrajados', aquellos que juraron dar su vida al ejercito o a la policía de Colombia, no por usted, por todos nosotros los Colombianos, esos héroes anónimos que la acompañaron y apoyaron durante su secuestro junto con los grupos de la inteligencia militar de COLOMBIA, si señora, esos que en algún momento juraron ante Dios y la Patria defender las instituciones y a Colombia con su propia vida si fuera necesario y que además lo cumplieron.
Mire señora Betancourt, su mamá en medio de su desespero, maltrató a este país al decir que esperaba más de las FARC que de su patria (mas de las FARC???? Será que su señora madre no ha podido leer, ni las entrevistas, ni los libros de los secuestrados que han sido liberados para que entienda la clase de delincuentes sin alma que son????????), esa señora que se dedicó, apalancada en su doble nacionalidad, a dejar por el piso europeo el buen nombre de Colombia, esa señora adinerada de la alta sociedad quien siempre culpó al gobierno de su secuestro, será que no ha vuelto a pensar por que paso todo lo que paso? no señora, a usted no la secuestró el gobierno como ustedes mismas le han hecho creer los cocainómanos europeos (como la primera dama francesa), la secuestraron sus proveedores de coca, los terroristas de las Farc. La secuestró su ambición política, su deseo de llamar la atención cuando el gobierno le advirtió que no tomara el riesgo, la secuestro su terquedad, sus ínfulas de que por que era usted las FARC no la iban a secuestrar, la vanidad de que por ser usted la iban a oír y simplemente permitirle regresar para que usted se vanagloriara por haberse sentado a “dialogar” con quienes ya habían dejado al gobierno sentado y con los crespos hechos en la mesa de dialogo como hicieron con el entonces presidente Pastrana???
Si, señora, el Presidente Álvaro Uribe Vélez no merece las disculpas de su 'mamita querida', no mereció nunca el descrédito del que fue victima por parte de su familia. Las disculpas de su mamita, también las merecemos los colombianos que de una u otra manera trabajamos todos los días para que este país no se hunda más de donde la gente de su clase económica y social lo ha hundido… de donde las clases sociales, las diferencias entre la gente y la falta de oportunidades y sobre todo el desplazamiento y el terrorismo lo han postrado, ese país que ha perdido a generaciones completas de ciudadanos gracias al éxodo hacia otros países en busca de paz, seguridad y oportunidades.
Y no, no soy de izquierda ni mucho menos, soy uno más, uno que se levanta enfermo a trabajar duro para poder pagar los servicios públicos y el colegio de su hija, un colombiano que conoce los Campos Eliseos gracias a las transmisiones gratuitas de televisión del Tour de Francia, un colombiano que debe ahorrar todo un año para poder pasar unos días en un Hotel pequeño en Melgar, no un colombiano, que como su familia, se mantienen en hoteles 5 estrellas y apartamentos elegantes fuera del país y critica la infraestructura que no conoce....
Escuchar hablar a su hermana y a sus hijos de justicia social en Colombia, desde una costosa heladería a orillas del río Sena, recién 'apeados' de los 200 caballos de potencia de un lujoso Citröen es realmente increíble o mejor aun inverosímil.
Le repito, me alegra que haya salido de ese secuestro, la libertad es un derecho de todos, no solo de las familias con apellidos y dinero como la suya, pero a un ex soldado como yo le duele mucho ver como usted que proclama la libertad y la igualdad se sube a un lujoso avión, cruza el Atlántico y desde el blindaje de los micrófonos en Europa empieza a decir que se va a quedar allá por seguridad, mientras los verdaderos héroes de esta patria, llegan después del secuestro a sus casas de interés social a medio terminar en donde a duras penas pudieron sobre vivir en sus ausencias sus familias, e intentan seguir sobreviviendo, intentando recuperar sus familias, sus amigos y buscar el dinero para pagar los servicios y lo del almuerzo en la tienda de la esquina.
La reto a que hable de igualdad social y política aquí, en su patria (que al parecer no lo es tanto), en esa patria en la que públicamente usted prometió no volverse a cortar el cabello hasta que se liberara hasta el ultimo de los secuestrados… esa patria que ha podido observar sus ultimas fotografías en las que Ud. aparece bastante recuperadita y con nuevo corte de cabello… venga y hable de justicia social y lidere la que prometió iba a ser su causa humanitaria, siga luchando por aquellos a quienes usted vio amanecer y anochecer encadenados en la selva, venga y cumpla con lo prometido, venga y háganos sentir que todas esas condecoraciones que le dieron en Francia y España si se las merece, venga y luche junto a nosotros, aquí en su tierra, venga y lidere desde aquí un movimiento de divulgación internacional de la verdad a cerca de las FARC, cuéntele al mundo, a ese mundo en el que usted se mueve y en todos los idiomas que usted habla, cuente la verdad, use sus influencias internacionales para decir la verdad sobre los asesinos mas crueles de la historia, hable sin temor, no haga parte de los que se callan por conveniencia, si ya se corto su pelo, no corte la poca fe que nos queda en usted!
Cuéntele al mundo con orgullo como una operación de inteligencia COLOMBIANA, la operación Jaque, la libero, cuéntele al mundo que las instituciones colombianas son respetables y sagradas para los colombianos, hable aquí señora, en esta patria que se debate entre la vida y la muerte y que todavía llora la muerte infame del capitán Guevara, de lo contrario, no hable basura, no venga, no vuelva, quédese en la seguridad de sus apartamentos lujosos en Europa y láncese a la política pero allá, hágale competencia a su amigo Sarkozy y espero verla algún día como presidenta del parlamento europeo, hasta presidenta de Francia, pero no cuente con los colombianos 'de a pie', nosotros los que estamos aquí trabajando muy duro por este país, no señora no se vaya a confundir, yo detesto a las FARC tanto o mas que usted, a los paramilitares y a los corruptos por igual, esos terroristas que nos han hecho daño, respeto profundamente las instituciones de Colombia, a pesar de los problemas de corrupción, producto de gente tanto o más ambiciosa que su familia misma, que le rezaron al que fuese con tal de obtener sus objetivos.
No venga a nuestra tierra señora Betancourt, no acompañe nuestras luchas, tranquilamente quédese allá, aquí seguiremos pidiendo por la libertad de los otros compañeros secuestrados, los colombianos de a pie, esos que sacan fiado el aceite en la tienda de la esquina para poder fritar una salchicha a la hora del almuerzo, esos que juramos defender la patria y en el cumplimiento del deber hemos sufrido el secuestro y otros han dado su vida en la selva para que Colombia siga sobreviviendo.
Colombia necesita líderes que se duelan de su dolor, que vivan su pena, Colombia necesita líderes que le devuelvan al pueblo el valor de luchar cada día con esperanza y fuerza por un futuro mejor.
Tranquila señora, descanse que bien merecido lo tiene, quédese por allá cuidando a su señora madre, quien la necesita más que nosotros…
Quédese por allá al otro lado del atlántico o en el pacifico de vacaciones, quédese por allá donde la gente todavía le cree o finge creerle… aquí donde estamos los que estuvimos padeciendo ese infierno del secuestro que usted también vivió y ya pareció olvidar … no la necesitamos.
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INGRID 3

Es que fue que

Debo decir que yo gocé la liberación de Íngrid Betancourt en muchos sentidos. Primero, claro está, por ella misma y los demás compañeros del infame secuestro, por la casi perfección del operativo conocido como 'Jaque', por la humillación a la que se vio sometida la guerrilla más vieja del mundo. En fin, muchos fueron los motivos para celebrar.

Pero hubo más. La liberación de la ex candidata que por irresponsable se fue a meter a la boca del lobo, también nos liberó de tener que soportar diariamente a la señora Yolanda Pulecio, a su otra hija Astrid, al lamentable y patético Juan Carlos Lecompte y sí, también a Lorenzo, a Melanie a los Villepines y a los Sarkozy.

Fue un descanso merecido el de todos ellos en Francia (excluido el ex esposo) y el nuestro, pues pudimos olvidarnos de todos ellos y oír radio, leer prensa o ver televisión sin soportar sus quejas y su protagonismo.

El domingo por la mañana recibo la revista Semana, en cuyo título de portada se lee: "Vergonzoso - La insólita demanda de Íngrid Betancourt contra el Estado colombiano es un suicidio político y no tiene viabilidad jurídica". Ese mismo domingo por la noche, en entrevista con Darío Arizmendi, de manera aún más vergonzosa, la señora colombo-francesa o franco-colombiana (según las circunstancias) desandaba el camino, se echaba para atrás y nos decía de manera dulce y arrepentida que ella no pretendía cobrarle al Estado los 15.000 millones de pesos. Que todo era un problema de desinformación, distorsión, malentendidos y qué sé yo. Que no hay tal demanda sino una solicitud de reparación. Que (esto suena a chiste) desde que está libre no ha tenido la posibilidad de hablar y contarnos cómo fue que sucedió el secuestro y terminar diciendo, una vez más, que fue culpa del Estado. Ella, muy galicada, terminó dando explicaciones al estilo cundiboyacense: es que fue que que fue que.

Vivir para ver. Lo siento por Íngrid, le salió mal lo de la demanda y le está saliendo peor su arrepentimiento. Me pregunto si todo esto no serán artimañas para publicitar su libro, que está próximo a salir. Creo que nuestra 'Juana de Arcas', como la llamó Daniel Samper, tacó burro. Los colombianos estamos dispuestos a olvidar el incidente, siempre y cuando nos deje en paz por un tiempo. Au revoir.

Sin embargo, hay algo que debemos agradecerle a Íngrid: si no fuera por ella, no podríamos sonreír y reír todos los días con el personaje que la imita en La luciérnaga.
Mauricio Pombo