martes, 1 de octubre de 2013

Las mentiras de Marruecos

Publicado en LA PRIMERA el 29 de setiembre de 2013

OPINIÓN



Las mentiras de Marruecos



 Campamentos de refugiados saharauis, a los que han sido desplazados por Marruecos.
 
Marruecos tiene una gran embajada en Lima, no ha invertido un dólar en el país y su relación comercial con el Perú es casi nula. Solo se explica su existencia para tratar de evitar que el Perú restablezca relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). 
AMENAZAS

Y si ya las embajadas de la RASD están instaladas, amenazan a los gobiernos con cerrar las sedes marroquíes, cosa que hacen provisionalmente porque después regresan. Asimismo, engatusan al amenazar con retirar sus “millonarias” inversiones, porque no las hay. 

El rey marroquí Mohamed VI no quiso venir a Lima para asistir a la III Cumbre América del Sur-Países Árabes (ASPA) y es más: su embajadora, Oumama Aouad, le mintió a la Cancillería peruana al reconfirmar que vendría, sabiendo que su gobierno había programado para esa fecha recibir al presidente español Mariano Rajoy en Rabat, haciendo estéril el viaje del entonces ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Roncagliolo, para invitar al monarca. Fue un desaire escandaloso a la Cancillería y al gobierno peruano.

La embajada marroquí invierte millonarias sumas en regalos, agasajos y en invitar a políticos y periodistas a Marruecos, como una forma asolapada de soborno. En otros países los viajes sufragados por gobiernos extranjeros han sido prohibidos ante el riesgo de que fueran usados por distintos lobbies.

Cuando algunas naciones intentan establecer relaciones diplomáticas con la RASD, los marroquíes mediante sus lobbies tratan de bloquearlas. Incluso utilizan a ex presidentes para buscar políticos influyentes que entorpezcan la decisión. 

PRESIONES Y MÁS MENTIRASY si ya las embajadas de la RASD están instaladas, amenazan a los gobiernos con cerrar las sedes marroquíes, cosa que hacen provisionalmente porque después regresan. Asimismo, engatusan al amenazar con retirar sus “millonarias” inversiones, porque no las hay.

Cuando diplomáticos saharauis visitan a los países de América Latina, los marroquíes los espían y después piden entrevistas con quienes ellos hayan conversado. Incluso, tratan de entorpecer los eventos pro saharauis boicoteándolos o enviando a gente que grite o insulte a los expositores, como sucedió en Lima en los locales del Colegio de Abogados de Lima y de la Federación de Periodistas del Perú.

Los marroquíes intentan, mediante mentiras, cambiar la historia y ocultar el fallo adverso del Tribunal de Justicia de La Haya, que claramente declara que “no existe ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara Occidental y el reino de Marruecos y la entidad mauritana” (16 de octubre de 1975).

LA VERDADLos saharauis no son marroquíes. Eso que quede claro. Quieren su independencia. Marruecos invadió un territorio que jamás fue suyo, “anexión” que no es reconocida por ningún país del mundo; además que no se puede convalidar una ocupación ilegal, porque sería un peligroso precedente y cualquier Estado podría invadir otro sin que tenga ninguna sanción. 

Los gobiernos, si se aprecian de defender el Derecho Internacional, los principios de la libre determinación de los pueblos y de respetar los fallos de las cortes internacionales, garantías de la paz internacional y de la convivencia civilizada, deben respaldar al pueblo saharaui y acelerar su libre autodeterminación y evitar así que Marruecos siga ejecutando el genocidio.