miércoles, 19 de febrero de 2014

Carcelén, deportista peruano ejemplar

Publicado en el diario LA RAZON, de Lima-Perú, el 19 de febrero de 2014


Carcelén, deportista peruano ejemplar

Ricardo Sánchez Serra

En el Perú se ha estado comentando con grandes titulares el problema de un precandidato a Lima pegalón de mujeres; la destitución, a todas luces injusta, de un director de colegio influenciada por una congresista lobbysta y el asesinato del hijo de un alcalde.

Asimismo, la agresividad de Piñera contra el Perú, el sueldo de los ministros, el cobro de un cheque por parte de Antauro Humala y la pelea entre Roberto Martínez y Jean Paul Strauss, además de la crisis venezolana.

Sin duda, la noticia que vende no es si un tren llegó “sano y salvo” de Lima a Cerro de Pasco, sino el descarrilamiento del ferrocarril. O no es noticia que el perro muerda a un hombre, sino si un hombre muerde a un perro.

Para mí y para hacer docencia periodística –aunque tal vez no venda muchos ejemplares- debió estar en las primeras planas y con comentarios continuos, el heroísmo de un peruano deportista que participó con las costillas rotas, gripe y un músculo desgarrado en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, en Rusia.

La proeza del esquiador peruano, Roberto Carcelén, dio la vuelta al mundo. Lesionado llegó a la meta (otros esquiadores abandonaron la prueba), siendo felicitado por el ganador de la medalla de oro de la competencia, el suizo Darío Cologna, que lo esperó media hora para abrazarlo.
 

Verlo en las imágenes, portando la bandera patria, me dio un inmenso orgullo de ser peruano. ¡Qué valentía, coraje y gallardía, de espíritu deportivo, del esquiador peruano! Dio un ejemplo a todo el Perú. Destacar esta noticia, que levanta el orgullo nacional es lo que necesitamos los peruanos para elevar el autoestima.

Carcelén merece no solo la gratitud de los peruanos, sino también un gran reconocimiento por parte de las instituciones, como el gobierno, municipalidades y hasta los Laureles Deportivos. Dejó muy en alto el nombre del Perú en todo el mundo.

Es un ejemplo de deportista. Recuerdo que mi amigo, Iván Dibós, miembro del Comité Olímpico Internacional, recomendó que las familias deben inculcar a sus hijos el amor al deporte; al volverlos competitivos, es el mejor antídoto contra todo vicio como el alcohol y las drogas.